¿Y Quién Es Ella?

08.03.2019

Mirándote a los ojos, juraría que Ella es la olvidada por muchos, una mujer que cambio las reglas de juego y que se la jugó por la igualdad de la mujer, una luchadora, una líder, una intelectual, una mujer de bandera, en definitiva una mujer adelantada a su época.

¿De donde es?

Es difícil pensar que en una tierra de pastos, y verdes praderas en la esquina noroeste de la península ibérica, nació una niña con un padre adelantado a su época, que puso su biblioteca personal a disposición de su hija, en esa tierra de mujeres de raza y personalidad es el lugar donde según cuenta la mitología griega, un tal Hércules, hijo del Dios Zeus, enterró la cabeza del gigante Gerión.

Cuando la niña fue creciendo y formándose, su padre un buen le dio un consejo, que marcaría el resto de su vida, y el comienzo por la lucha de los derechos de la mujer española sin menospreciar al hombre.

«Mira, hija mía, los hombres somos muy egoístas y si te dicen alguna vez que hay cosas que pueden hacer los hombres y las mujeres no, di que es mentira, porque no puede haber dos morales para dos sexos»

¿A que dedica el tiempo libre?

Su tiempo solo lo dedicaba a formarse y a estudiar por vocación, una lectora infatigable; le enseñan francés y pintura; le fascinaban las revistas y artículos que trataban sobre ciencia, su grandes pasiones eran: Musset, Víctor Hugo y Lamartine, y como el francés y la literatura francesa las dominaba, necesitaba algo más algo nuevo, por lo que decidió adentrarse en la literatura anglosajona, siendo la primera mujer española en dominar el inglés y también el alemán ya que su curiosidad por Shakespeare y Heine en sus versiones originales, le hacían sentir ese deseo de conocer y entender nuevas lenguas.

A los quince años, como era de entender en la época sus padres, le propusieron como marido a Don José Quiroga, un joven noble de apenas dieciocho años, y ella lo acepta y se casa con él al año siguiente. Los dos se instalan en Santiago de Compostela, donde él estudia Derecho en la Universidad; y ella lee las materias, le ayuda a redactar los temas. Su afán por conocer no tenia limites, solo quería saber y conocer más y más.

Su padre, fue nombrado diputado a Cortes, por lo que el matrimonio y la familia deciden mudarse a la capital española, pero las revueltas políticas, (la Revolución de 1968) hacen que el padre deje su escaño para pasar una temporada en Francia, donde la niña gallega, se entremezcla y apasiona por el arte la historia, tomando nota de cuanto ve, empieza a descubrir la filosofía donde se centra en: Kant, Spinoza, Schopenhauer, Aristóteles, Platón, Santo Tomás, San Agustín; la botánica, física, química, mineralogía y astronomía, son sus hobbies.

Resumiendo, la niña gallega ya mujer, llego a ser intima de ilustres de su época como: Pérez Galdós, con el que recorre con los barrios bajos de Madrid. Cuando quedó vacante un sillón en la Real Academia, intento optar por el, pero las gestiones para que lo ocupase no tuvieron éxito, y ella se burla diciendo: «Si es porque las reuniones de la Academia son para contar cuentos verdes, yo también los cuento, y no son menos graciosos».

El feminismo, llega a su vida como una luchadora por la igualdad, con esas palabras que su padre le dijo cuando era niña, son los artículos titulados «La mujer española», en los que censura la educación que ésta recibe y «la mantiene en perpetua infancia».

Vive de polémica en polémica, pero esta combativa mujer es capaz de escribir una frase admirable: «Defiendo mis ideas, mis obras que se defiendan ellas, y si no pueden, señal de que merecen sucumbir».

La España del XIX y del XX, no estaban preparadas para mujeres de su talla y gallardía; el terreno que conquistó a fuerza de talento, perseverancia y brío lo ganó palmo a palmo en una lucha que nunca la descorazonó, fue pionera de la emancipación femenina y renovadora de la literatura española, por eso esta mujer española es sinónimo de un día como el 8 de Marzo, un día que la ONU en 1975 declaró de forma oficial que sería el Día Internacional de la Mujer trabajadora, en memoria a las trabajadoras textiles de Nueva York, que salieron a las calles 1857 en protesta por las abusivas condiciones en las que debían realizar su trabajo y por sus bajos salarios.

Un día de colores para sumar y no restar para unir y no dividir, por ello el morado es un color que simboliza a la mujer, la combinación de púrpura, verde y blanco se utilizan para simbolizar la igualdad. El púrpura significa justicia y dignidad, el verde simboliza la esperanza y el blanco representa la pureza.

Por eso mi recuerdo a esas mujeres luchadoras, incansables y trabajadoras, a esa niña gallega y todas esas gallegas y españolas que ante la adversidad nunca se han doblegado, a la madres que han sacado ellas solas, por la razón que sea a sus hijos adelante, a las abuelas que han cuidado de sus nietos cuando sus hijas trabajaban, a las hijas y hermanas que han hecho y hacen de madres para ayudar en casa, a todas y cada una de ellas gracias porque sin vosotras no es que el mundo pare es que no arranca, y se me olvidaba a ella una de las que abrió tantas y tantas puertas a la mujeres a futuro y de la que por si no había dicho su nombre se llamaba Emilia Pardo de Bazán.

A mi madre la mujer que me ha acompañado siempre, gracias Ana por educarme de la manera que lo hiciste y sigues haciéndolo, solo que ahora en la distancia.

Te quiero.