La Batalla del volcan , el Barón y el Palacio de Carondelet

24.05.2021


La batalla del Pichincha, marca un antes y un después en la historia de Ecuador, ocurrió el 24 de mayo de 1822 a los pies del volcán Pichincha, a más de 3000 metros sobre el nivel del mar. La derrota de los realistas (fuerzas que defendían la corona española) conlleva a producirse la conocida como liberación de Quito y convirtiéndose desde el 13 de mayo de 1830 en la capital del país, naciendo la República del Ecuador, tras separarse de la Gran Colombia.

Una de las figuras arquitectónicas más importantes del centro histórico de Quito es el Palacio de Carondelet. El centro de la ciudad es considerado el conjunto histórico mejor conservado y uno de los más importantes de Hispanoamérica, con alrededor de 130 edificaciones monumentales y cinco mil inmuebles registrados en el inventario municipal de bienes patrimoniales, declarado por la Unesco, el primer Patrimonio Cultural de la Humanidad el 8 de septiembre de 1978. Siendo el menos alterado y el mejor preservado de América.

"Quito forma un ensamble sui generis armónico donde las acciones del hombre y la naturaleza se han juntado para crear una obra única y trascendental en su categoría".

Se cuenta que el libertador "Simón Bolívar" llamó al Palacio de Carondelet, maravillado con la elegancia y austeridad del edificio, por el buen gusto que tuvo Francisco Luis Héctor, V barón de Carondelet, quien ordenó la construcción de su fachada, y cuyo principal elemento, una columnata, se mantiene hasta la actualidad, y es que en 1799, fue designado presidente de la Audiencia, para en 1801, contratar al español Antonio García para que, bajo su dirección, realizase trabajos de reconstrucción y mejoras, tanto en el Palacio de la Audiencia como en la Catedral; además, dirigió los trabajos en las arquerías del alcantarillado y en la refacción del edificio de la cárcel.

Presidente de Quito

Desde 1799, el barón de Carondelet desempeñó el cargo de presidente de la Presidencia y Real Audiencia de Quito, ejerciéndolo hasta su muerte en 1807. Durante su presidencia promovió varias obras urbanas, como la reedificación del viejo palacio Real, sede de los presidentes de la Audiencia. El sábado 4 de febrero de 1797, la ciudad de Riobamba, a 200 kilómetros al sur de la capital del país, fue destruida por un terremoto, por lo que el barón decidió llevar a cabo la reconstrucción de la ciudad, ubicándola en su actual emplazamiento en la llanura del Tapi, al sur del volcán Chimborazo y es que durante su etapa como presidente se fue fraguando lo que posteriormente sería la Revolución del 10 de agosto de 1809, que dio como resultado el primer gobierno autónomo en la América española. Tras su muerte, fue sepultado en la bóveda de canónigos de la Catedral Metropolitana de la ciudad de Quito.

Desde 1866 El Palacio de Carondelet se convirtió también en la sede del poder legislativo ecuatoriano, hasta día de hoy, siendo la el lugar en el que el presidente de la República del Ecuador, toma posesión desde entonces.


"En honor a los descendientes del barón y en el especial a mi querido amigo Juanillo. Porque no podemos olvidar nuestra historia y todo lo que hemos aportado a la mejora de las sociedades en las partes del mundo donde nuestros antepasados estuvieron."