El Vuelo del "Dragon Rapide" y el parto de Elena

26.08.2019

Cecil William Henry Bebb tuvo su primera oportunidad laboral en 1931, de la mano de Sir Alan Cobham, para ser el piloto estrella del show: Cobham's Flying Circus-Los Acróbatas de Cobham- especialistas en vuelos de exhibición.

En 1935, la empresa Olley Air Service lo contrata para ser su piloto estrella. Su encargo era trasladar a personajes de la talla de Edward Albert Christian George Andrew Patrick David, quién fue conocido como el Edward VIII.

Los ricos y famosos del momento querían que su piloto fuera él: por su destreza, seguridad y fama granjeada; por lo que acabó convirtiendose en el taxista aéreo de lujo de los ricos y famosos, los cuales cruzaban el canal de la Mancha para irse a jugar a los casinos de la vecina Francia y viajaban al Norte de África y Europa central para correrse juergas.

Mientras tanto en España, un grupo de españoles e ingleses, por miedo al auge del comunismo y a la izquierda radical durante la España, decidieron llevar a cabo una operación secreta con el fin de coordinar un alzamiento militar en el momento preciso.

La noche del 4 de julio de 1936, J.I. Luca de Tena -director del ABC- recibió de manos de un banquero balear español, quién había sido diputado en las cortes por la izquierda liberal, un cheque por valor de 2.000 £; lo que para la época era entorno a 147.000 €. El banquero durante su charla por el paseo marítimo de Biarritz, le hizo saber al director del diario ABC la preocupación de la banca internacional y el temor de sus clientes con respecto a la situación tan convulsa de incertidumbre que se estaba viviendo en España, por lo que con ese cheque estaba dispuesto a colaborar financieramente para conseguir un avión y un piloto adecuados para el comienzo del alzamiento.

Luca de Tena, a su llegada a París, llama por teléfono a Luís Bolín (su corresponsal en Londres) y este a su vez, al ingeniero aeronáutico Juan de La Cierva,(inventor del autogiro) para que fuera el quien asesorase en la elección de la nave y piloto adecuados para tal empresa. Juan de la Cierva, habló con el militar en la reserva Hugh Pollard y el editor Douglas Francis Jerrold, conectados con el servicio de inteligencia británico el MI6.

El día 9, el ingeniero español le ofreció el trabajo al capitán Cecil Bebb, quien años más tarde, contaría esa conversación: «Se dirigió a mí un caballero de español y me preguntó si estaba preparado para ir a las islas Canarias a recoger a un líder del Rif, que iba a iniciar una insurrección en el Marruecos Español.Pensé: ¡Qué idea más deliciosa, qué gran aventura!». El día 10, el cheque se hizo efectivo a través de un español que trabajaba en un banco de la Citi en Londres, tramitándose al pagó a la compañía.

Por lo que el 11 a las 7:15 GMT Bebb despegó del aeropuerto londinense de Croydon, al mando del Dragon Rapide, en el cual viajaban de tapadera : Juan Bolín, el coronel retirado Hugh Pollard, su hija Diana de 19 años, y su amiga Dorothy Watson. La excusa del vuelo a Canarias, ante las autoridades españolas, sería la de un supuesto ¨viaje turístico. El avión hizo escalas en Burdeos, Biarritz Burdeos. Biarritz, Oporto,Lisboa, Casablanca y Cabo Jubi (donde se encontraba el fuerte español), en el Sahara.

El día 13 por la tarde, conocen la noticia del asesinato de Calvo Sotelo. Sobrecogido por tal hecho, Bolín decide quedarse en Casablanca y por el contrario, los ingleses seguirían a Canarias.

Los ingleses llegaron a Las Palmas de Gran Canaria el día 14 a las 14:40 de la tarde para después, tomar un vapor a la isla de Tenerife.

A las 7:30 del 15 de julio, Pollard se presentó en la Clínica Costa, contactando con el Teniente Coronel (médico Luis Gabarda Sitjar), mediante la contraseña «Galicia saluda a Francia». El médico, sin mediar palabra, abandonó su consulta para irse rápidamente al edificio de la Comandancia Militar de las Islas Canarias y asi avisar al Teniente Coronel Francisco Franco Salgado-Araujo, y este a su vez, informa a su primo de que su avión estaba preparado para llevarle a de Las Palmas Gran Canaria a Tetuán.

El16 de julio, el General rifeño se traslada a Las Palmas de Gran Canaria, sin levantar sospechas, con la excusa de asistir al entierro del General Amado Baldés.

El 17 por la mañana, el general Emilio Mola, quien fuera el ideólogo militar y arquitecto de todo, envía un telegrama al general Yagüe, con el siguiente texto: "El pasado día 15, a las cuatro de la mañana, Elena dio a luz un hermoso niño". Es la contraseña. El mensaje cifrado indicaba que la rebelión comenzaría el 18 julio a las cinco de la mañana en el Protectorado de Marruecos, mientras que las guarniciones militares de la península tenían que secundarla al día siguiente (15+4=19), ese mismo día el líder rifeño y su familia ya estaban en Las Palmas de Gran para asistir al entierro del general Balmes.

A las 14 horas del día 18, subío a bordo del Dragon Rapide un hombre de estatura baja con voz aguda y vestido de paisano. Agadir, sería la siguiente escala con destino a Casablanca ,aterrizando a las 21.00 horas para recoger a Bolín.

El día 19 de julio, a las 5 de la madrugada, el capitán Bebb despegó a su último destino: el aeródromo tetuaní de Sania Ramel. Pero justo antes de aterrizar, el líder rifeño se dirigió al piloto, por medio de Bolín, indicándole que diera ¨un par de rodeps¨ hasta nueva orden. A las 7 de la mañana el General rifeño reconoció a uno de los coroneles sublevados y dijo al piloto: "¡Ahí está el rubito! ¡Aterricemos!"

El hombre que se subió de paisano al avión, el cual se vistió de general se puso al frente del «heroico Ejército de África», según relata Juan Bolín en sus memorias ¨Los años vitale¨. Aquel,se despide del piloto diciéndole: soy el general del Rif Francisco Franco Bahamonde «Algún día sabrá usted lo que ha hecho».

Ok See you, good luck.

El viaje había terminado. Elena no había dado luz a un hermoso niño, sino a un monstruo, que arrasaría España; condenándola a tres años de guerra entre hermanos... La guerra civil era un hecho...pero eso es ya otra historia.