En una "Calle de la Abadía" de Westminster

08.08.2019

Viernes 8 de agosto de 1969, Geoff Emerick - ingeniero de sonido de The Beatles - consume lentamente un pitillo de Everest, (su marca favorita de cigarros) en el Nº 3 de Abbey Road mientras espera que llegasen "los cuatro miembros de la Orden del Imperio Británico", - nombrados por la reina Isabel II en 1965 - para grabar el que sería su último álbum de estudio.

Una vez acabada jornada, McCartney propuso retratarse en los exteriores de los estudios de Abbey Road, ya que su idea de ir en un jet privado y hacer la sesión de fotos en el Everest había fracasado, debido al alargarse la grabación, el grupo estaba cansado y querían acabar cuanto antes. Por tanto el grupo decidió reunirse afuera de los EMI Studios, donde fueron grabados la gran mayoría de los discos de los chicos de Liverpool. Iain MacMillan, fotógrafo y amigo personal del matrimonio Lennon, tomó una serie de seis fotografías en una sesión de unos 10 minutos. El 20 de agosto, fue la última vez que los Beatles estuvieron juntos en el mismo estudio.

"Lennon, anunció su retirada y por tanto la disolución de la banda el 20 de septiembre, pero por miedo al pánico y la incertidumbre que esto pudiera ocasionar, el secreto a voces no se hizo público hasta el lanzamiento del álbum"

El álbum vio la luz el 26 de septiembre de ese mismo año, llegando a los 5 millones de copias en tan solo dos meses y durante once semanas sin bajar del primer puesto, así como en la primera posición del conteo Billboard 200 en Estados Unidos, el álbum consiguió mantenerse en las primeras posiciones británicas durante 81 semanas seguidas y en las listas estadounidenses, la friolera de 83 semanas consecutivas en la "pole" convirtiéndolo en el álbum con más copias vendidas del año, el cuarto más vendido en la década de los sesenta y el octavo más vendido hasta 1970. Sin lugar a dudas, marcó un antes y un después en la historia del rock, y el cruce de la ciudad Westminster en el cruce más fotografiado y famoso del mundo, tanto es así que cada tres meses se vuelve a pintar, debido al desgaste. La calle y el estudio han llegado alcanzar la categoría de "Monumento Clasificado", un reconocimiento que otorga el gobierno de Reino Unido a lugares con importancia histórica.

Por otro lado, este disco es perfecto para entender que el fanatismo y pasión por algo, se demuestra que no tiene limites, ya que propietario del VW Escarabajo que aparece en la portada, sufrió el robo de sus placas en varias ocasiones. Actualmente el auto se encuentra en el Volkswagen Auto Museum en la ciudad de Wolfsburg, Baja Sajonia, Alemania, después de subastado en 1986 por 2,530 £.

La banda ha batido todos los récords, llegando a conseguir entre 1962 y 1970 la friolera de 400 millones de discos en todo el mundo. En Gran Bretaña, publicaron 28 discos - entre LP y álbum - colocando en el n.º 1, 11 de los 28 entre 1963 y 1970, más que ningún otro grupo en las listas de música británicas. Se estima, que en 1985 superaron la cifra de los 1.000 millones de discos a nivel internacional.

Nielsen Soundscan, quien empezó a registrar ventas para la revista musical estadounidense Billboard a partir del 1 de marzo de 1991, reporta que el álbum ha mantenido hasta la fecha un ritmo de ventas de 1.500 copias semanales. Por ejemplo, sus reediciones en vinilo se mantuvieron tres años consecutivos, entre 2009 a 2012, registrando números de más de 41 mil copias comercializadas en 2011. y superando las 34 mil 800 copias en 2009 y las 35 mil unidades en 2010.

La llegada de la era digital con iTunes y Spotify, ha roto todos los esquemas y records, ya que en 2010 los de Cupertino, incorporaron el catálogo The Beatles a su colección y Abbey Road alcanzó la novena posición en la lista de sus discos más populares, por otro lado en el caso de la multi-plataforma sueca con "Here Comes The Sun" ha superado 200 millones de escuchas. Todo esto nos demuestra que con con su medio siglo de historia, aun les quedan y cuerda para rato, ya que la buena música, nunca pasará de moda.

Como diría años más tarde Paul McCartney: "Live And Let Die"