Desde Suecia a Rusia con Amor

15.11.2017

Sesenta, sí, esos son los años que hace que la Selección italiana de futbol no se clasificaba para un mundial. Casualmente, allá por el año 1958, los italianos quedaban fuera del mundial de futbol y que curioso, la anfitriona de aquel evento ha sido la que ha dejado fuera a la Selección italiana para el mundial del próximo verano de 2018.

Se estima que unos 250 millones de personas juegan al fútbol en más de 200 países. No obstante y pese a que resta mucha gente que no lo práctica, son muchos los que sienten pasión por el deporte rey. En este sentido, adquieren especial relevancia los medios de comunicación, sobre todo audiovisuales, logrando a multiplicar exponencialmente el seguimiento del futbol en todo el planeta.

Como en todos los ámbitos de la sociedad, sometidos a la opinión pública, el mundial de futbol que se celebrará el próximo verano del año 2018, no se encuentra ajeno de polémica. Así, se ha especulado con el proceso de adquisición de votos obtenidos por Rusia para ser la anfitriona de la Copa Mundial de la FIFA.

Sin duda, se puede llegar a considerar hasta incluso una "deshonra" que una nación como Italia -reconocida como una de las reinas del futbol por su famosa filosofía de juego-, no haya logrado alcanzar la clasificación para el mundial. Más aún, teniendo en cuenta lo que representa "gli azzurri" para el futbol mundial y para los italianos.

Lejos de realizar un análisis exhaustivo, me gustaría precisar brevemente la influencia que han tenido los últimos sucesos referidos con anterioridad respecto al orden socioeconómico y más particularmente, en relación con las empresas que patrocinan en la actualidad a la Federación Italiana de Fútbol.

Desde mi punto de vista, la empresa deportiva más afectada será PUMA, la cual, indudablemente, sufrirá una bajada notable de sus ingresos como consecuencia de la falta de participación de la Selección Italiana en la Copa Mundial de la FIFA, lo que provocará una disminución relevante en la venta de camisetas.

Sin perjuicio de lo anterior, no será la única compañía que se verá afectada por los últimos acontecimientos que rodean a la nación Italiana, de la mano irá FIAT -otro importante gigante y, asimismo, patrocinador principal histórico de la Selección Italiana de Futbol-, que, según se ha publicado en diversos medios, tenía intención de lanzar nuevas ofertas en modelos recientes de sus vehículos, por lo que tendrá que verse obligada a reestructurar su estrategia de ventas y marketing respecto a este periodo.

Por otro lado, y en relación con la importancia que, antes referida, han cobrado los medios de comunicación, resulta indispensable traer a colación la compañía Telecom Italia (comúnmente conocida como "TIM"), la cual dispone de más 30 millones de suscriptores en la actualidad, así como importantes derechos televisivos y que, del mismo modo, resultará afectada.

Así las cosas, no solo las anteriores compañías se verán afectadas por la falta de clasificación de la Selección Italiana, ya queVivendi -considerado el mayor holding europeo del sector de los medios de comunicación e industrias de entretenimiento- es propietaria, a su vez, de Telecom Italia. Para más inri, una de las principales empresas de gestión de activos financieros a nivel mundial, Black Rock, es inversora directa de Vivendi.

Habida cuenta de todo lo anterior, una vez transcurrido el próximo verano de 2018 (con la celebración de la Copa Mundial de la FIFA), habrá que analizar mediante datos macroeconómicos toda la repercusión económica (incluido, el mercado laboral y turístico -no se producirá la misma afluencia de gente en el sector servicios a la hora de ver los partidos-) que ha tenido la falta de participación de la segunda selección más laureada de todas.

Todo esto repercutirá en una disminución del consumo, principalmente de cerveza como se pudo observar en el caso de Argentina cuando no llegó a clasificarse para la fase final del mundial de Corea y Japón de 2002.

Indirectamente empresas tecnológicas dedicadas principalmente a la producción de televisores de alta gama como es el caso de las marcas surcoreanas también verán afectadas su beneficio ya que está más que comprobado que cada cuatro cuando se juega el mundial de futbol, se convierte en la excusa perfecta para cambiar de televisor, debido a que se quedan obsoletas.

Como habréis podido comprobar en la primera entrada que he realizado en mi blog y que en aras a continuar en la línea que me he marcado desde el inicio de esta idea, espero mejorar, soy una persona a la que le gusta analizar todos los minuciosos detalles que rodean cada acontecimiento con cierta repercusión. Por tanto, me gustaría plantearos una cuestión:

¿Qué hubiese ocurrido si el último partido disputado entre Italia y Suecia se hubiese jugado en la ciudad de Nápoles, en lugar de en Milán?

Finalizo con la famosa reflexión futbolística que reza bajo la siguiente literalidad: "El calor de la afición representa al jugador número doce", y en este sentido hay que tener en cuenta que, como es sabido por todos, el público de la zona sur de Italia es más pasional que el de la zona norte.