"Quijote" que presume de ser español donde Me va...

23.09.2019

Según la RAE, (Real Academia Española) un diplomático en su 4.adj se define como dicho de una persona que interviene en negocios de Estado.

"Hay personajes que, por su relevancia, sin ser diplomáticos de carrera, han ejercido a lo largo de la historia como tal"

En el mundo hay Quijotes que presumen de ser españoles donde van, y que por desgracia, por ese pecado capital instaurado en nuestro ADN, el de la envidia, no sabemos reconocer ni valorar. Siempre los grandes tienen que irse fuera a triunfar, y a los que están en la cima y residiendo fuera, nos falta tiempo para criticar, para decir esa típica frase de ignorancia atrevida: "pues que pague impuestos en España". En fin, clásico del español envidioso cuando ve que a otro le va bien. Lo que no vemos muchas veces es lo que aportan aquellos que son representantes nuestros en el mundo y, gracias a granjearse a base de esfuerzo y trabajo lo que tienen, abren puertas con solo una llamada de teléfono.

El gesto de un jefe de la oposición ante el paso de la bandera de un tercer país, en este caso la de los Estados Unidos de América, en el desfile militar del 12 de octubre del año 2003 en Madrid, ocasionó tal vez por ignorancia del mismo unas consecuencias y dificultades entre las relaciones diplomáticas de ambos estados. Tanto así que, según se ha sabido con el tiempo, se arrepintió de manera casi inmediata. Así lo conto el locutor de radio y rey de las ondas Carlos Herrera en su editorial de las 8:00 am en Onda Cero: "Zapatero se dio cuenta de que su desplante podía tener consecuencias graves para España, y trató de que tuviera la menor repercusión posible. Para ello, llamó por teléfono a varios directores de periódicos para pedirles que pasaran por alto la foto en la que se le veía sentado. Sin embargo, sus llamadas no surtieron efecto, y la imagen fue comentada en todos los medios".

Ese Jefe de la oposición sería quien fuera el Jefe de gobierno durante los próximos 7 años desde 2004, y en tema de defensa lo primero que hizo fue cumplir con su promesa electoral retirando las tropas de apoyo al gobierno norteamericano en Irak. Si a todo eso se le suma el intento de venta de aviones y patrulleras no artillados al gobierno bolivariano de Venezuela, el cóctel estaba servido.

«Las relaciones entre España y Estados Unidos pasaban por su peor momento: desde cuando Henry Kissinger (Nobel de la Paz y Secretario de Estado del gobierno de norteamericano) vino a España en 1973 para hacerle ver al Presidente del gobierno de por aquel entonces, para transmitirle que hacía falta una transición y la llegada de la democracia para el pueblo español.»

En mayo de 2005, el ministro de Defensa José Bono (2004-2006) cuenta en su libro «Diario de un ministro» que, desesperado ante la negativa de Donald Rumsfeld (Secretario de Defensa de los Estados Unidos) de recibirle en el Pentágono, se le ocurrió la delirante y a la vez más que acertada idea de llamar a Julio Iglesias quien, según el que fuera Vicepresidente de Sony Music, el cordobés Tomás Muñoz, "es el personaje español del siglo XX de cultura popular, es el número uno".

Sin andarse por las ramas y directo al grano, Bono le dijo: «Como buen patriota te ruego que ayudes a España en sus relaciones con los norteamericanos». Julio, ese Quijote español, que siempre tuvo alma de diplomático, como su primo el Marqués de Périnat, (embajador español en Londres y Moscú ) le dijo que tenía que pensárselo para no asegurar algo que no sabría si podría llevar a cabo; pero como Julio es un trabajador nato e incansable, se puso manos a la obra desde el minuto uno, para ese mismo día devolver la llamada al ministro y prometer que haría todo lo posible para mejorar las relaciones con la primera potencia económica y militar del mundo.

Julio no tenía contacto directo con Rumsfeld. Por ello, decidió acudir a Oscar de La Renta, su vecino, socio e intimo amigo, alguien que es lo que gracias a su maestro el gran modisto español Cristóbal Balenciaga, quien le enseño todo.

Con todo ello y mediante telefonazos, hasta el todo poderoso Henry Kinssinger, fue este quien le recordó aquella clienta que le presentó al modisto de nombre Joyce Pierson y quien venía a se la esposa de Donald Rumsfeld.

El resto fue coser y cantar.

Los que estaban allí se quedaron asombrados y no entendieron como Donald Rumsfeld se despidió del ministro español con un apretón de manos, no a pie de escalera del Pentágono, sino al borde del coche oficial que esperaba en la puerta. Así es el poder de las relaciones personales, y cómo los españoles nos ayudamos los unos a los otros en situaciones difíciles.

"No preguntes qué puede hacer tu país por ti, sino qué puedes hacer tú por tu país"J.F.K.

A Julio Iglesias, quien ha sido como un profesor y modelo de modelo, por su generosidad y el cariño que siempre ha tenido conmigo, por su manera de representar España y mucho más hoy en este 23 de septiembre mi post es para él.

Feliz cumpleaños flaco.